Durante las sesiones de interioridad, el alumnado de 2º de Secundaria ha podido tomar conciencia de su propio proceso de crecimiento personal, comparándose con una semilla que, tras ser plantada en el primer trimestre, ha comenzado a germinar. A través de la reflexión y el silencio, los estudiantes se han reconocido como árboles en crecimiento, que avanzan poco a poco hacia la madurez, fortaleciendo sus raíces y aprendiendo a valorar cada etapa del camino. Estas sesiones han favorecido un espacio para mirarse con calma, reconocer los avances logrados y comprender que crecer también implica tiempo, cuidado y constancia.
